La Cosa más influyente (aka: La Pregunta del dia)

(He decidido escribir esta entrada en castellano, porque es un idioma que me ha encantado desde niñez, y porque es solo por escribir o leer que tengo las oportunidades para practicar a expresarme, y un dia, todavía me gustaría tener fluencia  en la lengua – aunque de veras, no sé cómo se sabe cuando uno tiene fluencia.)

La pregunta del dia: ¿Qué es la cosa más influyente que has hecho últimamente?

balancing act

Fácil. Este año, he regresado a la universidad. Pues, no exactamente a la universidad – no a donde me licencié en Educación Preescolar hace muchos años, pero a una universidad comunitaria, para estudiar Ciencias de Computadoras. Sí, yo sé – es una carrera muy lejos de enseñar a los preescolares. Pero la verdad es que yo era muy joven cuando elijé mi primera carrera, y lo único que supe hacer fue trabajar con los niños pequeños. Ahora, soy más vieja y madura (pues, espero que sí, jaja), y pienso que ahora llega el tiempo para hacer algo nuevo (y algo que tiene más oportunidades para ganar suficiente dinero para mis hijos y yo.)

adults returning to school

 

¿Y por qué a mí me parece algo influyente regresar a la universidad después de tantos años de criar niños, etc.? Ahh, es que mis hijos ya pueden ver el buen ejemplo de su madre. Me pueden ver levantarme cada mañana a tiempo, llevarlos a sus escuelas, ir a trabajo, ir a mi escuela, recogerlos de sus escuelas, cocinar la cena, limpiar la casa, hacer ejercicios, y luego, despues de todo eso, tambien hacer los deberes y estudiar. Mis hijos ven todo esto, y pienso que les inspira estar disciplinadas tambien. Y que les inspira pensar más en fijarse en sus propias metas. adult learning Kid watching parent on computer

Es un pensamiento que me da mucha motivación en esos días cuando no tengo ganas de levantarme tan temprano o seguir la rutina o hacer mis deberes. Es como sí estoy en un pedestal, y mis hijos me están mirando. No puedo permitirme flojear, o mis hijos podrían llegar a pensar que está bien si ellos tambien flojean. Tengo que tener éxito en mis estudios, para que ellos puedan creer que también pueden tener éxito en sus estudios. Además, tengo que hacer todo esto con una actitud positiva, para enseñar a mis hijos que es mejor hacer las tareas de la vida con una sonrisa, y sin queja, aún si no le gusta lo que hay que hacer.

Allí está – la cosa más influyente que últimamente he hecho, y que sigo haciendo; no para mí, pero para los que recurren  a mí por guiarlos en la vida, y que dependen de mí para ser su ejemplo y su inspiración. ¡Ojalá no les falle!

gotta be supermom

Hay que ser Supermom cuando eres una madre soltera con la custodia total de los niños.

Muchas Gracias, Dr. Seuss (Reflections on Learning a Language)

Okay, I am really not sure if I am ready to do this – at least not well, but I am going to attempt it anyway. Today, I shall write a blog post almost entirely in Spanish. I welcome corrections from Spanish speakers, but please be kind, as I am still far from fluent.

(Se puede escuchar esta entrada aquí):

Bueno, no sé la razón por qué todavia pienso que estoy tan lejos de hablar con fluidez. La verdad es que ahora, yo puedo entender mucho, y soy capaz de expresarme en alguna manera, aunque a menudo cometo errores o digo algo de una forma sencilla aunque en ingles, lo hubiera dicho de una forma mas complicada. Quizá es que siempre me he encantado el lenguaje, y a las palabras. De mi propia idioma, tengo una gran maestría, y supongo que hasta el dia cuando mis habilidades con castellano son el igual de las con ingles, yo pensaré que mi castellano no es muy bien.

el conejito

Como yo escribí en una entrada anterior, he estado estudiando castellano desde niñez. En aquellos dias, todo lo que yo tenia para aprender el idioma fue un libro muy chistoso por Dr. Seuss que se llamó The Cat in the Hat Dictionary in Spanish and English. A causa de aquel libro, me enamoré de una idioma.

Estas dias, todavia estoy estudiando castellano. Pero ahora estoy aprendiendo por leer libros mas grandes (Isabel Allende, a este momento), leer y escuchar las noticias, mirar programas y deportes en la television, escuchando y cantando canciones (como La Araña Pequeñita. Sí, es verdad. Una canción muy profunda, ya sé. Violenta, tambien. ¡Pobrecita araña!).  Ademas, yo practico por leer y escribir poesía en castellano (algo que me cuesta hacer, porque poesía es casi una idioma por si solo).

¿Y cuando hablo con otras personas? Ayyy…pues, eso es un poco más difícil. Para empezar, estoy una persona muy timida. Aún cuando estoy rodeada por otra gente, yo apenas digo nada – ni siquiera en ingles. Sin embargo, tengo suerte de tener un trabajo en que tengo oportunidades una vez en cuando para hablar castellano con los niños pequeños y sus madres. Estoy aprendiendo mucho de ellos, y asimismo, ellos están aprendiendo ingles de mi. De hecho, recien yo tenia una conversación con una de las madres en mi programa, durante que ella me preguntó muchas preguntas sobre el desarollo de su bebe. Claro, es la naturaleza de mi trabajo para responder a tales preguntas, pero yo no sabia que yo podia hacerlo en castellano hasta que lo hice. ¡Qué sentimiento de éxito! Tal vez todavia no tengo una gran maestría del idioma, ni puedo hablar con fluidez (ni escribir buen poesia, tampoco), pero puedo hacerlo. Puedo hablar castellano, la lengua bella a que yo he amado ya desde niñez. Y tal vez un dia, yo llegaré a estar menos tímida y hablar más con otras personas hispanohablantes, y si estoy tan afortunada, yo llegaré a cumplir mi sueño de viajar a un otro pais para estudiar el idioma un rato por una escuela de lenguas. Pero por el momento, voy a seguir estudiando y practicando castellano, y cantando La Araña Pequenita, y me intentaré sentir contenta con todo lo que he logrado desde aquellos dias cuando yo era niña, estudiando español con Dr. Seuss. (Muchas gracias, Dr. Seuss!)

La Araña Pequenita Cat in the Hat Dictionary in Spanish

Why Yes, There is a Point to Telenovelas

This week, my kids and I are home on vacation (hooray for the Presidents!). The children are busy playing video games, as the weather is too cold and foggy to go out. As for me? I have been curled up in bed, drinking tea, and doing what any normal American would do on such a day. Watching telenovelas.

(Okay fine, so maybe it is not such a normal American way to spend one’s time. But when have I ever been normal?)

Now for those of you who are all, “What the heck is a telenovela?” imagine a cross between a soap opera, a cheesy romance novel, and a radio melodrama. Really, most telenovelas are so awful, I can hardly make it through an entire episode without cringing. But every now and then, I come across one that captures my attention. Currently, I am twelve episodes into a program called Eva Luna, which has the typical telenovela romance storyline: a handsome, wealthy man and a kind, beautiful poor girl fall passionately in love and carry on a secret romance, even though discovery would result in disaster for both. Yes, the acting is often lousy, and the plot sometimes makes me groan, but still, I am glued to my seat.

Now before you mistake me for one of those stereotypical, shallow    soap-opera fans who only tunes in to drool over the hot male actors, I  should explain what drew me to telenovelas in the first place. Remember when I mentioned how one of my lifelong goals has been to speak Spanish fluently? Well, it is impossible to become fluent in a language that you never hear. A friend of mine once suggested that watching television programs in Spanish is a good way to pick up the language. And so I have tried watching everything from Plaza Sesamo to absurd game shows to partidos de fútbol en español. But somehow, it is the zany, drama-filled, hopelessly romantic world of telenovelas that draws me in. Maybe because telenovelas are filled with such vibrant, colorful characters and intense passion. Or maybe it is because telenovelas give us a chance to root for the underdog, or to believe in the impossible, or to hope that above all, love will prevail.

Or, I don’t know, maybe sometimes it is the hot male actors.

Side Note (and Rant): On the not-so-humorous side, I am intensely bothered by the emphasis on a European standard of beauty in many telenovelas. With so many beautiful people with brown skin, black hair, and brown eyes, why must the stars of these dramas constantly have pale skin and light-colored eyes and hair? Why are darker people cast only as villains or servants? It is so archaic and demeaning, and really, worthy of a blog post of its own. Coming soon…

¿Habla su gato español?

Hola!

Oh wait, let me try that again. ¡Hola! There, that’s better. Don’t mind me…the beginning of a new year, as always, has me thinking about personal goals. What are your personal goals? Weight loss? Getting in shape? Finishing a novel or two? Well one of mine probably obvious to you by now. Quiero mejorar mi español. That is, I want to improve my Spanish. Why, you ask? For professional growth? To communicate with Spanish-speaking acquaintances? Just for the heck of it?

Well…sort of. All of these reasons are true, to some extent. But to tell you the truth, the biggest reason is that becoming a fluent Spanish speaker has been a goal of mine since I was nine years old. Yes, this is totally true. That is when I discovered the book that made me fall in love with a foreign language: The Cat in the Hat Beginner Book Dictionary in Spanish. .When I opened up the cover of the book, the very first words I read were:

¿Habla su gato español? Si no, por qué no?

Those were the magic words. I was hooked on a language spoken by no one in my family. I was determined to speak it. I studied my dictionary for many days, practicing on my family, on kids at school (who already thought I was weird, so it did not phase them). I even met an elderly Mexican woman on the public bus I rode to school each day, who seemed surprised and pleased when I began to greet her each morning with, “Hola, Señora. ¿Cómo está usted?” I went to the public library, where I devoured books like Fun With Spanish and More Fun With Spanish. To be fair, I also dabbled in Fun With German, Fun with French, and Fun with Italian. But none of these languages held the same magic for me as español.

¿Habla su gato español?

Fast forward twenty-seven years, and I am ashamed to say that I am still not fluent in Spanish. Oh, I can communicate a little, and reading it is easy enough. But there is a huge roadblock for me. The problem is that I am shy. Seriously shy. So much so, that even if I have the rare opportunity to be around other people who speak Spanish, I find myself tongue-tied. Suddenly, I cannot remember much more Spanish than I learned from Dr. Seuss (Aarón es un caimán. Aarón vuela hacia la luna.) Clearly, that does not help one to communicate with actual people. Even worse than being shy, I am also kind of neurotic about making mistakes. I hate when I say the wrong thing in Spanish, only to realize it later, when it is too late to correct it. Ack! Now, perhaps you can understand why I am still not fluent in Spanish.

But this is a new year, and a chance to revisit old goals. Who knows? Perhaps by the end of 2012, I will be able to prattle on in Spanish just as easily as English. Maybe I will become such a confident speaker, that I will march right up to a group of Spanish-speaking acquaintances and jump into the conversation without hesitation. Okay, maybe not. But at the very least, I could march right up to them, look someone in the eye, and ask, “¿Habla su gato español?

¡Feliz Año Nuevo!